Nissan tuvo uno de los stands más grandes en el Salón de Madrid. La marca nipona llevó varios modelos al evento: desde el superdeportivo GT-R hasta el urbano Micra Mandarina Duck, pasando por la segunda generación del SUV Murano.
El Nissan GT-R, que fue la estrella del stand, estaba situado en una plataforma elevada. Pero no era un GT-R “corriente” (lo entrecomillo porque un GT-R no es corriente), sino que era un simulador de conducción casi perfecto. La lástima fue que durante mi estancia en el stand el simulador estaba parado.
La estética exterior del nuevo GT-R me convenció bastante. Tanto el lateral como la parte trasera, que son las artes que más me gustaron, me dieron sensación de deportividad desde el primer momento, no así como el frontal, que no me gustó mucho.
El simulador estaba disponible durante muy poco tiempo para muy poca gente, así que desgraciadamente no pudimos ni subir ni verlo en ...